Educación: la gran reforma que promete cambiar las reglas para docentes y estudiantes
Cambios en el Currículo Nacional, nota mínima de 14, capacitación vinculada a evaluación docente, una hora diaria de lectura e internet para todas las escuelas. El Gobierno presenta una ambiciosa transformación educativa para el periodo 2026–2031. Pero frente a una brecha de infraestructura de S/171.000 millones y miles de colegios en riesgo, la pregunta es inevitable: ¿podrá cumplir?
¿Qué está pasando con la educación peruana?
Miles de colegios con problemas de infraestructura.
Escuelas que todavía no tienen internet.
Estudiantes con dificultades para comprender lo que leen.
Docentes que reconocen problemas para implementar el currículo.
Y un sistema educativo que, según el propio Gobierno, necesita cambiar.
En medio de este escenario se ha presentado el Plan Nacional de Educación 2026–2031.
Una reforma que promete tocar prácticamente todo.
Lo que aprenden nuestros hijos.
La forma en que se capacita a los maestros.
La manera en que serán evaluados.
Los requisitos para ingresar a la Carrera Pública Magisterial.
Y hasta el papel que tendrán los directores dentro de cada escuela.
Las promesas son enormes.
Pero también lo son los problemas.
26.905 locales educativos requieren una intervención urgente
Hay una cifra que resume parte del drama.
26.905 locales educativos públicos requieren sustitución total debido al muy alto riesgo de colapso que presenta gran parte de su infraestructura.
El país cuenta con 55.609 locales educativos públicos y, según las cifras presentadas por el Ministerio de Educación, alrededor de 33.000 no cuentan con saneamiento físico-legal.
La brecha de infraestructura educativa asciende a aproximadamente S/171.000 millones.
El Gobierno promete responder con la construcción de 2.000 nuevos colegios y la intervención de otros 3.000 para su refacción y recuperación.
Pero la pregunta es evidente:
¿Alcanzará?
Los maestros, bajo la lupa
El diagnóstico presentado por el Gobierno no se queda en los fierros y el cemento.
También entra al aula.
Y allí aparecen dos cifras particularmente sensibles.
Según lo expuesto por el ministro, solo el 22,5% de los docentes de la escuela pública declara conocer todos los aspectos del currículo.
Y el 66,4% señala no haber logrado implementar el enfoque por competencias.
El Gobierno considera que parte de la respuesta está en transformar la capacitación docente.
Pero no será solamente capacitación.
También habrá evaluación.
Capacitar y evaluar: ¿nuevas reglas para ascender?
El Ejecutivo anunció el Programa Nacional de Excelencia Docente.
La propuesta plantea articular la capacitación y evaluación de los profesores como parte de un mismo proceso.
¿Para qué?
Según explicó el ministro, las evaluaciones permitirían determinar niveles de desarrollo profesional y podrían servir para el ascenso dentro de la Carrera Pública Magisterial.
El Gobierno sostiene que el sistema será formativo y no punitivo.
Y afirma que no pretende evaluar al maestro sin capacitarlo previamente.
Para ello se buscará trabajar con universidades licenciadas y acreditadas en carreras de Educación.
Sin embargo, todavía quedan interrogantes importantes:
- ¿Qué se evaluará?
- ¿Quién elaborará las evaluaciones?
- ¿Cómo influirán los resultados en el Ascenso de Escala?
- ¿Qué universidades capacitarán a los maestros?
- ¿Cuándo comenzará el nuevo sistema?
Esas respuestas todavía tendrán que conocerse cuando el plan se convierta en normas y procedimientos concretos.
Y hay otro anuncio: vuelve el 14
Para los profesores que buscan ingresar a la Carrera Pública Magisterial, el Gobierno plantea otra modificación.
Nota mínima de 14.
El ministro anunció que se pretende recuperar esta calificación mínima en la Prueba Nacional.
Y también exigir 14 durante la etapa descentralizada.
La justificación es fortalecer la meritocracia.
Pero, de implementarse, la medida elevará directamente el nivel de exigencia para miles de postulantes.
El Currículo Nacional también será revisado
Pero quizás una de las discusiones más intensas no estará en las evaluaciones.
Estará en lo que se enseña.
El Gobierno considera que el Currículo Nacional tiene demasiados contenidos y poca profundidad.
La propuesta es concentrar esfuerzos en cuatro áreas:
- comprensión lectora,
- razonamiento matemático,
- pensamiento crítico
- y formación técnica.
También se pretende fortalecer:
- educación cívica,
- valores,
- inglés
- y educación financiera.
Hasta allí, una discusión pedagógica.
Pero entonces llegó una frase que seguramente provocará debate:
“Vamos a retirar de la currícula nacional todo tipo de ideología”.
Así lo afirmó el ministro durante la presentación.
También señaló que se recurrirá al “rigor de la historia científica”.
¿Pero qué significa exactamente “ideología”?
¿Qué contenidos serían retirados?
¿Quién decidirá cuáles permanecen?
¿Bajo qué criterios?
El anuncio no desarrolla todavía esas respuestas.
Y allí podría comenzar una de las mayores controversias de esta reforma.
Una hora diaria sin excusas: a leer
Hay otro cambio que ocurriría todos los días.
Durante una hora.
El Gobierno quiere recuperar el hábito de la lectura.
La meta es que los estudiantes lean un libro al mes y que exista una hora diaria de lectura en las escuelas, acompañada por los profesores.
También se realizarían evaluaciones diagnósticas de comprensión lectora, actividades entre estudiantes y acciones que involucren a las familias.
El Ministerio sostiene que el creciente uso del celular y el consumo audiovisual han contribuido a desplazar la lectura.
La batalla por mejorar los aprendizajes comenzaría entonces con algo elemental:
volver a leer.
Internet para todos en 2027
Y aquí aparece otra promesa ambiciosa.
Según las cifras presentadas durante la exposición, aproximadamente el 28% de las escuelas tiene cobertura de internet.
Alrededor del 72% no la tiene.
El Gobierno asegura que utilizará tecnología satelital para cerrar esa brecha.
Y ha puesto fecha al compromiso:
julio de 2027.
Para entonces, sostiene, el 100% de las escuelas deberá estar interconectado.
Es una promesa concreta.
Con una fecha concreta.
Y, por tanto, será también una promesa que podrá ser fiscalizada.
Directores: menos papeles, más liderazgo
El Gobierno también apunta hacia quienes conducen las escuelas.
El diagnóstico señala que los directores necesitan mayor formación en gestión y liderazgo.
La propuesta es crear una Escuela Nacional de Directores y transformar al director en un verdadero líder educativo.
La intención es reducir burocracia y aumentar autonomía.
Pero mayor autonomía también significa mayor responsabilidad.
¿Y por qué ahora?
Detrás de esta reforma aparece una preocupación que ha vuelto a sacudir al país:
los resultados educativos.
La presidenta calificó los resultados de PISA recibidos por su Gobierno como “muy tristes” y “estremecedores” y sostuvo que estos reflejarían, según la interpretación de su administración, que el Perú ha retrocedido diez años.
Pero hay otro dato que ayuda a comprender por qué las reformas educativas tienen tantas dificultades para mantenerse.
12 ministros de Educación en cinco años.
19 ministros en una década.
Esas fueron las cifras mencionadas durante la presentación del plan.
Cada nuevo ministro puede significar nuevas prioridades.
Nuevos equipos.
Nuevas decisiones.
Y muchas veces, empezar nuevamente.
La gran promesa
Hagamos cuentas.
El Gobierno promete:
- 2.000 nuevos colegios.
- 3.000 instituciones intervenidas para su refacción y recuperación.
- Internet para todas las escuelas en julio de 2027.
- Una hora diaria de lectura.
- Una revisión del Currículo Nacional.
- Nota mínima de 14 para ingresar a la Carrera Pública Magisterial.
- Capacitación y evaluación para los profesores.
- Una Escuela Nacional de Directores.
Es una transformación gigantesca.
Quizás la pregunta ya no sea si el sistema educativo peruano necesita cambios.
Las propias cifras muestran la magnitud del problema.
La pregunta es otra.
¿Podrá el Estado cumplir todo lo que está prometiendo?
Porque cambiar un currículo puede hacerse mediante una norma.
Anunciar 2.000 colegios puede hacerse desde un estrado.
Prometer internet para todos puede resumirse en una fecha.
Pero conseguir que un niño que hoy no comprende lo que lee finalmente lo haga…
que un maestro tenga mejores herramientas para enseñar…
que una escuela deteriorada sea reconstruida…
y que una reforma sobreviva al siguiente ministro…
esa es la verdadera prueba.
El Gobierno ha presentado su plan.
Ahora tendrá que demostrar que puede convertirlo en realidad.
AUGE | Actualidad Educativa
Desde Grupo AUGE realizaremos seguimiento a las disposiciones que se deriven del Plan Nacional de Educación 2026–2031, especialmente aquellas relacionadas con Nombramiento Docente, Ascenso de Escala, capacitación, evaluación y Carrera Pública Magisterial.
Y a usted, maestro, le preguntamos:
- ¿Está de acuerdo con la nota mínima de 14?
- ¿Está de acuerdo con vincular capacitación y evaluación al ascenso docente?
- ¿Considera necesaria una modificación del actual Currículo Nacional?
Lo leemos en los comentarios.
Creditos:
