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Perú tiene una decisión que tomar: transformar su educación o seguir pagando el precio de no cambiar

El Plan Nacional de Educación 2026–2031 plantea cambios en el Currículo Nacional, nuevas exigencias para ingresar a la Carrera Pública Magisterial, capacitación y evaluación docente, una hora diaria de lectura e internet para todas las escuelas. Pero detrás de cada medida existe una pregunta mucho más grande: ¿estamos preparados para cambiar?


Perú tiene una decisión que tomar: transformar su educación o seguir pagando el precio de no cambiar

Hay momentos en la historia de un país en los que continuar haciendo lo mismo deja de ser una opción.

Y la educación peruana podría estar frente a uno de esos momentos.

Miremos las cifras.

26.905 locales educativos públicos requieren sustitución total debido al muy alto riesgo estructural que presenta gran parte de su infraestructura.

La brecha de infraestructura educativa bordea los S/171.000 millones.

Aproximadamente el 72% de las escuelas no tendría cobertura de internet, según las cifras presentadas durante la exposición gubernamental.

Y, dentro de las aulas, aparece otro dato que llama la atención:

solo el 22,5% de los docentes de la escuela pública declara conocer todos los aspectos del currículo, mientras que el 66,4% señala no haber logrado implementar el enfoque por competencias.

Podemos mirar estas cifras y sentir preocupación.

Podemos buscar culpables.

O podemos hacernos una pregunta diferente:

¿Qué tenemos que hacer para cambiar esta historia?

El Gobierno ha presentado el Plan Nacional de Educación 2026–2031.

Y si las medidas anunciadas llegan a ejecutarse, podrían representar cambios importantes para estudiantes, maestros y directores.

Todo cambio comienza elevando los estándares

Hay una idea detrás de cualquier transformación:

si queremos resultados diferentes, no podemos mantener exactamente los mismos estándares.

Y uno de los anuncios del Gobierno apunta precisamente hacia allí.

Se propone recuperar una:

NOTA MÍNIMA DE 14

para ingresar a la Carrera Pública Magisterial.

La propuesta plantea exigir 14 en la Prueba Nacional y también durante la etapa descentralizada.

Para miles de postulantes, esto significaría una mayor exigencia.

Pero también plantea una discusión necesaria:

¿Cómo elevamos el nivel de nuestros estudiantes si no elevamos también la preparación de quienes tendrán la responsabilidad de formarlos?

Exigir más, sin embargo, es solamente una parte de la ecuación.

Porque un sistema no puede limitarse a decirle al maestro:

“Tienes que mejorar”.

También tiene que preguntarse:

“¿Qué estoy haciendo para ayudarte a mejorar?”

No solo evaluar: preparar para crecer

Por eso uno de los anuncios más importantes es el denominado Programa Nacional de Excelencia Docente.

La propuesta busca articular:

CAPACITACIÓN + EVALUACIÓN + DESARROLLO PROFESIONAL.

El Gobierno plantea vincular la capacitación con la evaluación de los docentes y utilizar los resultados para determinar niveles de desarrollo profesional que podrían relacionarse con el ascenso dentro de la Carrera Pública Magisterial.

El ministro afirmó además que el enfoque será formativo y no punitivo, y que se buscará trabajar con universidades licenciadas y acreditadas en carreras de Educación.

Ese detalle es fundamental.

Porque una evaluación bien diseñada no debería decir simplemente:

“Esto es lo que no sabes”.

Debería permitir descubrir:

“Esto es lo que necesitas aprender para llegar al siguiente nivel”.

El docente puede convertirse en el gran protagonista del cambio

Podemos construir colegios.

Podemos comprar computadoras.

Podemos cambiar el currículo.

Podemos instalar internet.

Pero hay algo que ninguna tecnología puede reemplazar:

un gran maestro.

Un maestro preparado puede cambiar la manera en que un niño se ve a sí mismo.

Puede descubrir una capacidad que nadie había visto.

Puede transformar inseguridad en confianza.

Puede convertir una pregunta en curiosidad.

Y esa curiosidad puede cambiar una vida.

Por eso, si Perú quiere transformar realmente su educación, invertir en el crecimiento profesional de sus docentes no puede ser un elemento secundario.

Tiene que estar en el centro.

Cambiar el currículo no es suficiente: hay que cambiar el aprendizaje

El Gobierno también anunció una revisión del Currículo Nacional.

Su diagnóstico señala que existen demasiados contenidos y poca profundidad.

La propuesta busca priorizar:

  • comprensión lectora,
  • razonamiento matemático,
  • pensamiento crítico
  • y formación técnica.

Además, plantea fortalecer:

  • educación cívica,
  • valores,
  • inglés
  • y educación financiera.

Y aquí existe una idea fundamental.

Educar no puede consistir únicamente en conseguir que un estudiante memorice información.

El desafío es ayudarlo a desarrollar herramientas que pueda utilizar durante toda su vida.

Que pueda leer y comprender.

Que pueda pensar.

Que pueda resolver problemas.

Que pueda tomar decisiones.

Que pueda adaptarse.

Que pueda crear.

Una hora que podría cambiar una vida

Entre todas las grandes propuestas existe una aparentemente sencilla:

una hora diaria de lectura.

La estrategia presentada contempla que los estudiantes lean un libro al mes y que exista una hora diaria dedicada a la lectura, acompañada por los profesores.

También se plantean evaluaciones diagnósticas de comprensión lectora, actividades de aprendizaje entre pares y participación de las familias.

Pensemos en lo que eso podría significar.

Una hora al día.

Cinco días por semana.

Mes tras mes.

Año tras año.

No se trata solamente de terminar libros.

Se trata de crear un hábito.

Y cuando cambia un hábito, pueden comenzar a cambiar los resultados.

El talento está en todas partes. Las oportunidades, no

Mientras el mundo habla de inteligencia artificial y educación digital, miles de estudiantes peruanos siguen estudiando sin conexión a internet.

Según las cifras presentadas durante la exposición, alrededor del 72% de las escuelas no tendría cobertura de internet.

El Gobierno ha establecido una meta:

100% DE ESCUELAS INTERCONECTADAS PARA JULIO DE 2027.

Imaginen lo que significaría para un estudiante de una comunidad alejada tener acceso a herramientas educativas que antes estaban reservadas para quienes vivían en las grandes ciudades.

El lugar donde nace un niño no debería determinar hasta dónde puede aprender.

Pero primero necesitamos escuelas seguras

Existe una realidad todavía más elemental.

Según datos del Ministerio de Educación, el país cuenta con 55.609 locales educativos públicos.

De ellos, 26.905 requieren sustitución total, debido a que el 70% o más de su área techada se encuentra en muy alto riesgo de colapso.

Y la brecha de infraestructura educativa asciende aproximadamente a:

S/171.000 MILLONES.

¿Qué propone el Gobierno?

Construir 2.000 nuevos colegios.

Y refaccionar y recuperar otros 3.000.

Son metas importantes.

Pero aquí no bastarán los discursos.

Habrá que ejecutar.

Medir.

Corregir.

Y rendir cuentas.

Una escuela cambia cuando cambia su liderazgo

El plan también propone crear una Escuela Nacional de Formación de Directores.

El Gobierno quiere que los directores reduzcan su carga burocrática y se conviertan en verdaderos líderes de sus comunidades educativas.

Durante la presentación se mencionaron como referencias las experiencias de Singapur, Inglaterra y Finlandia.

Porque dirigir una escuela no debería significar solamente administrar documentos.

Significa crear una visión.

Construir un equipo.

Movilizar profesores.

Involucrar familias.

Y conseguir que toda una comunidad crea que sus estudiantes pueden llegar más lejos.

Pero existe un enemigo silencioso: la falta de continuidad

Hay un dato que debería preocuparnos tanto como los resultados educativos.

Según lo expuesto durante la presentación:

Perú tuvo 12 ministros de Educación en cinco años.

Y 19 ministros en una década.

Una transformación educativa no ocurre en seis meses.

Ni en un año.

Necesita dirección.

Disciplina.

Medición.

Continuidad.

Y, sobre todo, necesita sobrevivir a los cambios políticos.

El Perú no necesita solamente una reforma educativa. Necesita una decisión colectiva

Podemos discutir sobre el currículo.

Podemos discutir sobre las evaluaciones.

Podemos debatir si la nota debe ser 14.

Y debemos hacerlo.

Pero hay algo mucho más grande en juego:

¿Qué país queremos construir durante los próximos 20 años?

Porque los niños que hoy están sentados en nuestras aulas serán los profesionales, emprendedores, científicos, maestros, médicos, trabajadores y líderes del Perú del futuro.

Y cada año educativo que perdemos…

no vuelve.

Por eso esta reforma no puede convertirse simplemente en otro documento.

Las promesas tendrán que transformarse en:

  • presupuesto,
  • capacitación,
  • infraestructura,
  • conectividad,
  • evaluación
  • y resultados.

Y existe una precisión fundamental:

varias de las medidas anunciadas todavía deberán convertirse en normas, directivas y procedimientos específicos antes de poder afirmar que están vigentes.

El verdadero cambio no ocurrirá el día en que se anuncie una reforma.

Ocurrirá cuando un maestro enseñe mejor.

Cuando un director lidere mejor.

Cuando un niño comprenda finalmente aquello que antes no podía comprender.

Y cuando ese aprendizaje abra una posibilidad que antes no existía.

La educación puede cambiar el destino de una persona.

Y millones de personas educándose mejor pueden cambiar el destino de un país.

La oportunidad está frente a nosotros.

Ahora viene la pregunta que realmente importa:

¿Qué vamos a hacer con ella?

Grupo AUGE | Transformando la educación

En Grupo AUGE creemos que ninguna reforma educativa podrá alcanzar su máximo potencial sin maestros preparados, actualizados y comprometidos con su propio crecimiento.

Seguiremos informando y acompañando a los docentes frente a los cambios relacionados con Nombramiento Docente, Ascenso de Escala, capacitación, evaluación y Carrera Pública Magisterial.

Maestro, tú no eres un espectador de la transformación educativa.

Tú puedes ser uno de sus protagonistas.

¿Qué cambio estás dispuesto a hacer tú para transformar la educación desde tu aula?

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